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sorry si soy GRRRIS

Album

sorry si soy GRRRIS

2026Pop en español · Música · Música latina

Miles de formas de pedir perdón y de hacer pop concentradas en un lugar.

Tracks

  1. 10:32
  2. 22:53
  3. 33:40
  4. 42:36
  5. 52:47
  6. 62:29
  7. 73:24
  8. 82:40
  9. 92:38
  10. 103:34
  11. 113:38
  12. 122:53
  13. 132:55
  14. 142:30
  15. 152:46
  16. 163:08
  17. 173:31

About this album

Quizás la frase más célebre salida de la pluma de Eduardo Galeano dice que “en los extravíos nos esperan hallazgos, porque es preciso perderse para volver a encontrarse”. En el caso de ROBI, fue necesario encontrarse cientos de veces para llegar al punto de partida. Aunque sorry si soy GRRRIS marca su debut artístico en un material de estudio, su carrera se extiende a mucho tiempo atrás, pasando por diversas etapas de experimentación sonora hasta llegar a él. Un inicio que se percibe más como una culminación de lo que ha venido construyendo. Y que de una u otra forma, se siente por fin como en casa.
El boricua halló la fórmula perfecta para fusionar la sensibilidad indie del pop con el poder de su intimidad y de sus emociones. Conversaciones profundas que ocurren bajo la tenue luz de la guitarra y los sintetizadores suaves, como si un elefante gigante se parara encima de una delicada cama cubierta de seda. “sorry por ser…”, “sorry es que soy bipolarrr”, “jaja, sorry es que me pongo nervioso”, “sorry por esta canción (Londres)” y “sorry es que soy intenso (Apocalipsis)” marcan el camino de un álbum que aborda la autoaceptación de quien está aprendiendo a conocerse. Pedir disculpas por todo como un método para comprender quién es ROBI en el fondo, explorando ese terreno gris que forma nuestra complejidad humana.
El disco, a su vez, circula entre dimensiones distintas del pop alternativo. Hay algo de hyperpop acelerado en “FA-TAL!” junto a Ivana, algo de balada pop en “OK.”, un toque de synth-pop en “Café de Barcelona”, o quizás la referencia más obvia de todas, el pop rock dosmilero de “sorry es que soy bipolarrr” en colaboración con Young Miko.
Un universo sonoro de libertad total donde, sin embargo, el nativo de Carolina sí actúa como capitán. Porque para encontrarse, uno tiene que tomar las riendas de su destino, tiene que perderse y tiene que saber pedir perdón en el proceso.